Quienes Somos

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¿QUÉ ES EL CRECIMIENTO SUSTENTABLE?

“Es la habilidad de crecer ordenadamente, con equilibrio y armonía, generando mayor bienestar económico y social para nosotros mismos y para los demás, enfocándonos en servir con gran calidad a todos nuestros clientes”

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Quienes Somos

Somos una empresa de consultoría especializada en temas de dirección empresarial. Desde hace más de 17 años incrementamos la productividad, la calidad y el buen desempeño en las organizaciones y en sus respectivos equipos de trabajo, haciéndolos más rentables y competitivos. Contamos con un práctico y eficaz método de capacitación y entrenamiento enfocado, por medio del cual, mejoramos el talento, la creatividad, el clima laboral y el trabajo en equipo. En muy corto plazo, generamos organizaciones más productivas, rentables, sustentables y exitosas.

La Importancia del Crecimiento Sustentable

La necesidad de ser mejores en lo que hacemos y en lo que somos es inevitable. Como parte de nuestra naturaleza; empresas, organizaciones y personas buscamos siempre crecer y mejorar. Tener clientes y colaboradores satisfechos, mayores ingresos, mejores productos y servicios, así como mayor trascendencia en la vida, son solo algunos temas importantes de mejora y crecimiento. Desafortunadamente, en muchas ocasiones el afán de crecer nos hace perder equilibrio y sustentabilidad, poniendo en riesgo nuestras finanzas y nuestra salud, así como nuestro bienestar personal y el de quienes conviven y colaboran con nosotros. Crecer de manera ordenada, a buen ritmo y consolidando sustentable e inteligentemente nuestras metas y objetivos, se ha vuelto un importante factor de éxito y bienestar en el mundo actual.

Nuestros Tres Principios Rectores

Responsabilidad

Es el primer principio de la filosofía del crecimiento sustentable, uno de los valores rectores más importantes en la vida humana, desafortunadamente, mediocremente practicado y poco entendido. Por lo general, la responsabilidad se califica de manera subjetiva y moralista cuando en realidad es enormemente práctica, poderosa y trascendente. La responsabilidad conlleva un profundo impacto en la autoestima, en la imagen, en la confianza personal y en nuestras relaciones con los demás. “Responsabilidad” proviene del latín “responsum”, una forma latina del verbo responder y de “sabilidad”, la raíz latina de la palabra “habilidad”. Responsabilidad, se refiere a la capacidad y habilidad que tenemos para dar respuesta, se refiere sencillamente a nuestra capacidad de responder. Las personas responsables saben que la forma, la precisión del cómo, qué y cuándo en su forma de responder, determinan profundamente su grado de responsabilidad. Respondemos a nuestras obligaciones con nuestra pareja, a nuestros hijos, padres, amigos, clientes, proveedores, etc., etc. Pero antes que nada, nos respondemos a nosotros mismos. Una empresa integrada por personas responsables, genera riqueza, gana la preferencia de los clientes, se consolida y tiene grandes posibilidades de crecer en un mercado competitivo. Los colaboradores responsables dan respuesta en tiempo y forma a sus jefes, colegas, proveedores y clientes.


Consecuencialidad

Es el segundo principio de la filosofía del crecimiento sustentable. Posiblemente el principio más personal, poderoso e impactante en nuestra vida personal y profesional. El principio de consecuencialidad siempre se materializa, aun cuando, lamentablemente la gran mayoría de las personas lo desconocen o prefieran omitirlo. La palabra “consecuencia” proviene del verbo latino “consequi” prefijado a partir del deponente “sequi” (seguir), provista del prefijo “con” (conjuntamente) y del sufijo “encia” (en latín “entia”) que indica acciones, cualidades o situaciones. Por su estructura gramatical, “consecuencia” hace referencia a lo que sigue después de manera directa y asociada a un acto o a una determinada circunstancia. No existen consecuencias buenas ni malas, simplemente existen efectos directos, proporcionales y en el mismo sentido a determinados hechos, acciones y  actitudes. Por lo tanto, “consecuencialidad”, finalmente, es la madurez de reconocer que lo que pensamos, sentimos, decimos y hacemos tiene consecuencias de manera directa, proporcional y en el mismo sentido para nosotros mismos y para los demás. Una organización integrada por personas que entienden y aplican el principio de la consecuencialidad, opera con consciencia, tiende a enfocarse en resultados, procura mejorar de manera continua, descarta el victimismo y valora el trabajo en equipo.


Armonía

Es el tercer principio de la filosofía del crecimiento sustentable. Armonía es el principio más trascendente, sinérgico e incluyente. La armonía es el resultado de entrelazar y coordinar elementos independientes y distintos de manera respetuosa y ordenada generando algo bello que sobrepasa la suma individual de sus partes. Es el principio del trabajo en equipo, es factor clave para lograr equipos de alto rendimiento, es el bastión del buen clima laboral, la creatividad y la sustentabilidad operativa en cualquier tipo de organizaciones.  La responsabilidad y la consecuencialidad sin armonía pueden ser devastadoras. Con armonía, la responsabilidad y la consecuencialidad generan, compromiso, lealtad, integración y profundo sentido de pertenencia. Sin armonía es imposible pretender alcanzar  el crecimiento sustentable personal o como organización.


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