Extra… Ordinario

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De forma incorrecta, se entiende por extraordinario, cuando una persona hace algo maravilloso, algo que sobrepasa lo qué se espera de él o de su puesto de trabajo. Se califica de extraordinario lo que hacen los superhéroes; vuelan, soportan grandes presiones, corren a altas velocidades, ven a distancias increíbles, en fin, hacen cosas verdaderamente sorprendentes. Pero la verdad es que si nos vamos a formación de la palabra extraordinario, por definición, la palabra implica hacer algo extra de lo que hacemos de manera ordinaria, por eso se llama extra-ordinario. Y ¿Si nos enfocáramos a hacer diariamente un poco más de eso que hacemos de manera ordinaria? ¿Si solo diéramos un extra más, un poquito más de lo ordinario? El resultado sencillamente sería abrumador…

Un gran corporativo mexicano, importante cliente de nosotros, tenía colgado por todos lados y en todas sus oficinas “Nuestra Misión Es: Sobrepasar las Expectativas del Cliente”. En todos los pasillos, en todas las oficinas, en las salas de reunión exhibían con orgullo esos letreros. Curiosamente en una sesión de trabajo con los directores de la empresa y sus mandos medios les pregunté si alguien me podía decir cuáles eran las expectativas del cliente. Generé un silencio sepulcral. ¡Nadie respondió! ¡Nadie sabía con claridad cuáles eran las expectativas del cliente!, aun cuando su misión era sobrepasarlas.

Si el cliente espera que llegues a tiempo, llega un poco antes. Si el cliente quiere un servicio amigable, sorprenderlo con una sonrisa. Si espera un servicio personal preocúpate por conocer su historia. En fin, son solo algunos sencillos ejemplos para verdaderamente poder “Sobrepasar las Expectativas del Cliente”, lo cual, es imposible si no se conocen cuáles son esas expectativas.

En el caso de querer hacer algo extraordinario, curiosamente pasa algo muy similar. Hablamos mucho de lo extraordinario, pero la verdad es que no sabemos lo que implica hacer algo extra sobre lo que hacemos de manera ordinaria. ¿Y, si de verdad nos enfocáramos en hacer un poco más de lo ordinario? Si nos enfocáramos en hacer solo un poquito más de lo que hacemos todos los días, estaríamos haciendo algo extra-ordinario, lo cual, podría hacer que el mundo cambiaria extraordinariamente.

Si al niño de la calle que vende chicles, hoy le comprara un sándwich y un refresco y se lo diera con una sonrisa, sin duda estaría haciendo algo más de lo ordinario. Si al policía que está harto, le diera las gracias e incluso una paleta de caramelo, sin duda, estaría yo haciendo algo más de lo ordinario. Si tomara la iniciativa de sembrar un árbol en una de las tantas jardineras vacías en los camellones de nuestra ciudad, seguramente estaría yo haciendo algo extra ordinario.

Si me adelantara a mi jefe y además de cumplir en tiempo y forma con mis obligaciones cotidianas le presentara avances de lo pendiente, seguramente estaría yo haciendo algo extra ordinario. Si a mi mujer le hablara hoy a una hora inesperada y le dijera que la quiero, seguramente estaría yo haciendo algo extra ordinario.

Lo extra de lo ordinario, sorprende, motiva, da aire, proporciona frescura. Lo impactante de hacer algo extra ordinario, es que sobre pasa las expectativas de los demás, impacta el corazón, da ánimo, genera color, sorprende y contagia. La vida es ordinaria, y hacer algo extra en la rutina ordinaria hace la diferencia en un hijo, en un empleado, en un colega urbano, en un colega de trabajo, en un amigo, en un jefe. Atrevámonos a hacer algo extra ordinario, sin necesidad de ser héroes como los que aparecen en las series que todos vemos y admiramos.

Hagamos algo extra de lo ordinario de manera rutinaria, algo bueno que sorprenda a otra persona, a nuestros hijos, a nuestra mujer, a nuestros clientes, a nuestros amigos, a nuestros compañeros de trabajo, a algún colega urbano, a niño pobre, a un anciano, a un servidor público, a nuestro jefe.

Y cuando lo extra ordinario, ya se haya vuelto ya ordinario, atrevámonos y busquemos algo extra que dar y hacer de nuevo. Para hacer lo extra ordinario, se necesita considerar a los demás, sin buscar respuesta como tal. Se hace lo extra ordinario por el placer de hacerlo, por goce personal, por el placer de dar un poco más aunque no nos lo hayan pedido.

Lo extra ordinario, implica voluntad, seguridad y riqueza personal. Es, hace y hará siempre la diferencia en los demás y en lo extraordinario que nosotros, creemos ser, en lo que pensamos que podemos hacer y generar para los que colaboran en crear riqueza y felicidad en nuestra vida personal y laboral.

Para reflexionar

Alfonso del Valle Azcué

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